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Beyoncé, esperanza de las artistas negras de triunfar en el country, dominado por blancos

¿Podrán triunfar los artistas negros en la música country, feudo dominado por blancos?

La compositora, durante su participación en el medio tiempo del Supertazón del 3 de febrero de 2013. Foto Afp

Nashville. ¿Podrán triunfar los artistas negros en la música country, feudo dominado por blancos? Julie Williams, una mestiza crecida en el sur de Estados Unidos que intenta triunfar en Nashville, la capital de este género musical, confía en que Beyoncé les abra definitivamente el camino.

Beyoncé lanzará mañana su primer álbum country, Cowboy Carter, que ha puesto de relieve tanto la larga historia de los artistas negros en esta música como los esfuerzos por cambiar el relato de la industria, dominada por blancos y hombres, para crear un Nashville más inclusivo.

“¿Quién está emocionado por el nuevo álbum country de Beyoncé?”, gritó Williams, de 26 años, durante su concierto, entre aplausos.

“Cuando ves a alguien que está en la cima de su arte y está arrasando, y piensas: ‘vaya, ésa podría ser yo, es muy emocionante”, contó a Afp.

Por eso, Williams cree que el álbum de Beyoncé es un “momento histórico para llevar el country negro a primer plano”.

Colectivo Black Opry

Williams es una de los cerca de 200 artistas asociados al Black Opry, colectivo que desde hace tres años presenta y amplifica las voces de artistas negros que trabajan en géneros como el country y el folk.

“Siempre he sido una gran aficionada a la música country, y me he sentido aislada en esta experiencia. En especial como mujer negra queer, no se ve mucha representación en los artistas ni en los fans, ni en el material de mercado”, explicó a Afp Holly G, fundadora de Black Opry.

“Cuando empecé con esa agrupación, me di cuenta de que todos estamos en ello, sólo que no se nos da la misma plataforma ni las mismas oportunidades que a algunos de nuestros colegas blancos”, aseguró.

El nombre del colectivo es una referencia directa al Grand Ole Opry, el casi centenario espacio de actuaciones country cuya complicada historia ha estado marcada por intérpretes negros, pero que a lo largo del tiempo también ha destacado por artistas y líderes políticos vinculados a ideologías racistas.

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La conversación en curso sobre la marginación de los artistas negros de música country ha cobrado nueva importancia tras el nuevo álbum de Beyoncé, destacó Charles Hughes, autor del libro Country Soul: Making Music and Making Race in the American South.

La gente dice: “qué bien que Beyoncé se pasa al country… aquí tienes un montón de otros artistas a los que deberías estar escuchando”, agregó.

Hughes espera que el “efecto Beyoncé” impulse a esos músicos y compositores del género que han trabajado con esfuerzo para “abrir puertas”.

El country es un estilo musical estadunidense por excelencia, con influencias africanas: el banjo, por ejemplo, surgió de instrumentos traídos a América y el Caribe por los esclavos en el siglo XVII.

Sin embargo, el country contemporáneo ha desarrollado una imagen abrumadoramente blanca, machista y conservadora, y los líderes de la industria se resisten al cambio.

A principios del siglo XX, la industria musical adoptó etiquetas para catalogar las canciones en los rankings de las más escuchadas, como hillbilly para la música hecha por blancos y race records para la música afroestadunidense, clasificaciones que más tarde evolucionarían como country y R&B, de forma respectiva.

“Esa separación inicial se basaba sólo en el color de la piel, no en el sonido de la música”, aseguró Holly G.

Estas divisiones han sobrevivido, lo que significa que los músicos negros –y en especial las negras, ya que para las artistas femeninas en general es mucho más difícil tener éxito en las radios country– se enfrentan a enormes obstáculos para entrar en la corriente dominante.

“Mi esperanza es que, dentro de unos años, la mención de la raza de un artista, en lo que se refiere al lanzamiento de géneros musicales, sea irrelevante”, declaró Beyoncé recientemente.

La canción suena igual, asegura

“La canción puede sonar exactamente igual que la de otras personas en la radio, y me dicen: ‘la tuya no es country’”, dijo a Afp Prana Supreme, integrante del dúo madre-hija ONE The Duo. “Y yo digo: ‘¿Cuál es la diferencia?’”

Hasta Beyoncé se enfrentó a la resistencia de los poderosos de la industria, sostuvo.

Prana Supreme es hija del rapero estadunidense RZA, líder del grupo Wu-Tang Clan, y de su vocalista Tekitha, que representan la aristocracia del hip-hop neoyorquino.

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Ahora, madre e hija se están labrando un camino en la música country, que según ellas fusiona hip-hop y rock. “En realidad, el country y el hip-hop no son tan diferentes”, añadió Prana.

Tanto el hip-hop como el country representan lo más profundo de la sociedad estadunidense. El primero, surgido en Nueva York a principio de los años 70, dio voz en los barrios más sumergidos “a los sin voz, en especial en la comunidad negra”, resaltó.

Lo mismo puede decirse del country: “algunas de las primeras voces más importantes del género son de gente negra”, señaló.

ONE –siglas de “observador, noético, efervescente”– ha insistido en crear un sonido que sea auténtico tanto para sus raíces musicales como para sus aspiraciones.

El dúo publicó su primer álbum, Blood Harmony, el año pasado.

Prana afirmó que mientras el atractivo del hip-hop o el pop es su constante evolución, la industria del country puede dar la impresión de que el cambio “es una falta de respeto a las tradiciones”.

Precisó que la industria suele juzgar más en función del aspecto y menos del sonido, un viejo problema de racismo dentro del género, pese a que sus raíces se remontan a “la cultura negra” que trajeron los esclavos que llegaron de África.

Mientras trabajan en su propia música, madre e hija también investigan a los compositores negros que nunca tuvieron el reconocimiento, pese a que sus canciones fueron grabadas por artistas blancos, dice Tekitha.

Su objetivo es grabar esas canciones de nuevo y devolver las ganancias a los herederos de los familiares que fueron estafados por los derechos de publicación que no recibieron.

Para Tekitha, la idea de que se “permita” a los artistas negros ingresar a los espacios de música country es un concepto en sí mismo equivocado.

“No puedes ‘permitirme’ algo que es mío por derecho”, expresó.

Holly G creerá que hay un cambio en la industria hasta que lo vea. “Beyoncé es una de las celebridades más poderosas del mundo, y ha sido capaz de aprovecharlo para tener éxito en este espacio.

“Sin embargo, creo que eso se debe a que la industria se siente intimidada por la cantante, no porque esté abierta a apoyar a las negras”, concluyó.

Fuente
La jornada
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